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Carta de nuestro cofundador sobre nuestro nuevo lanzamiento

Hace diez años dirigía mi primera empresa, iluméxico, donde instalamos más de 30,000 sistemas solares en zonas rurales de México. Nunca imaginamos que algún día tendríamos herramientas tan capaces como la IA que hoy está a nuestro alcance.

Todos los días teníamos que decidir qué merecía nuestra atención: el desempeño de los sitios, la situación de cada cliente, las oportunidades de venta, los problemas operativos y una lista interminable de cosas que podíamos mejorar.

Era energizante y frustrante al mismo tiempo. Sabíamos que se nos estaban escapando oportunidades y no teníamos una forma clara de entender el retorno de nuestra siguiente acción. Priorizábamos con experiencia e intuición. Un ciclo de aprendizaje que nos dijera qué decisiones habían creado valor de verdad habría valido más que casi cualquier otra cosa que pudiéramos haber comprado.

Hoy, hablando con operadores de solar comercial e industrial, me encuentro una y otra vez con el mismo problema.

Los equipos reaccionan a alarmas y a quejas de clientes, y no siempre logran identificar dónde están las oportunidades más grandes. La gestión de activos se vive como una carga necesaria para cumplir metas de generación, cuidar la reputación de la empresa y ganarse la siguiente venta.

Creo que ahí estamos perdiendo de vista lo más importante.

Un activo solar distribuido puede operar durante 30 años o más. Los mejores operadores harán más que reaccionar cuando algo falla. Se van a asegurar de que aprovechemos el valor completo de cada instalación, cada peso de ahorro y cada tonelada de emisiones evitada a lo largo de toda esa vida útil.

Por eso reconstruimos Popular Power alrededor de una pregunta sencilla: ¿qué necesita atención hoy, y cuánto vale actuar?

El Operations Center convierte miles de señales en una lista corta de prioridades. Ask Popular permite preguntarle al portafolio, analizar el desempeño y producir un reporte listo para el cliente en lenguaje natural. Y el Valor Recuperable le pone una cifra en dinero a lo que vale resolver cada problema en los próximos 60 días, que es exactamente el instrumento que me faltaba en Iluméxico. Hace diez años yo ordenaba el trabajo del día por intuición. Un operador en la plataforma hoy lo ordena por lo que cada decisión devuelve.

Es el ciclo de aprendizaje que me habría encantado tener hace una década: convierte la intuición operativa en decisiones sistemáticas y respaldadas por datos, enriquecidas por la experiencia acumulada de quienes gestionan estos activos todos los días.

Para mí, esto también continúa una misión profundamente personal.

Siempre hemos creído que la transición energética debe democratizarse. En iluméxico eso significó acercar a hogares y negocios rurales una tecnología que parecía reservada para grandes empresas y familias con más recursos. Hoy significa que cada operador que está poniendo más solar en un mundo que tanto lo necesita tenga acceso a la mejor tecnología disponible y a la palanca que le da la IA.

Durante esos años solía hablar de una triste ironía: las comunidades rurales suelen estar entre las menos responsables del cambio climático y entre las que más sufren sus consecuencias.

Ahora veo una segunda ironía, y esta está llena de posibilidades. Una de las tecnologías más intensivas en energía jamás construidas puede apuntarse directamente a hacer que la energía solar distribuida sea más eficiente, más financiable y más fácil de desplegar durante las próximas décadas.

La IA no sustituye el criterio de un operador con experiencia. Lo que hace es volverlo transferible: el razonamiento que un veterano de veinte años aplica a un sitio con falla se puede capturar, jerarquizar y poner en manos de un técnico en su primer mes, que es como un equipo mejora más rápido de lo que crece.

Eso es lo que estamos construyendo en Popular Power. Queremos que la energía solar se vuelva verdaderamente Popular, y queremos ser el mejor aliado de quienes la hacen posible todos los días.

Bienvenidos al nuevo Popular Power.

Saludos,

Manuel